In nican ca tlamachilliztlatolzazanilli ye huecauh mochiuh- Aquí están las palabras-recuerdo que repiten lo que se sabe que sucedió en la antigüedad

jueves, 23 de febrero de 2012

Cartas-Manuel Márquez Sterling, embajador de Cuba y Henry Lane Wilson embajador de EUA




Legación de la República de Cuba.

México, febrero 23 de 1913.

Mi querido señor embajador:

La desdichada viuda del señor Madero se encuentra en la Legación de Cuba en los actuales tristísimos instantes; y me refiere que estuvo a solicitar del general Blanquet una orden para entrar en la Penitenciaría a ver el cadáver de su infortunado esposo; el general le dio la orden por escrito pero en la Penitenciaría no la respetaron, le arrebataron de la  mano el papel y tuvo que retirarse. 

La señora Madero quiere, de cualquier modo, que le entreguen el cadáver de su marido para ella darle cristiana sepultura; y yo le ruego a V. E., Sr. embajador, en nombre de la piedad que la desventura y el dolor inmenso inspiran, y por la nobleza y generosidad del carácter de V. E., que interponga su influencia para que la señora Madero sea complacida. Sólo V. E. podrá conseguirlo.

Lo saluda con su distinguida consideración, afectuosamente, S. S. y amigo.

M. Márquez Sterling (firma)

****************************************************************************************


Embajada de los Estados Unidos de América.
México, febrero 23 de 1913.

Mi querido colega:

Acabo de recibir su nota relativa a que las personas encargadas de custodiar el cuerpo del extinto Presidente rehusaron que su viuda pasara a verlo. Casualmente el señor De la  Barra estaba en la Embajada cuando llegó su citada nota, y atendiendo mi súplica salió a ver personalmente al Presidente de la República para procurar no tan sólo orden necesaria sino para interponer su influencia con este fin.

Ruego a su Excelencia me haga el favor de expresar a la señora Madero mi profunda simpatía y la de mi señora esposa, por ella y su familia, y decirle que en estos momentos difíciles deseo ayudarla en todo cuanto sea posible, y que puede dirigirse a mí para todo
cuanto guste.

Soy, mi querido señor ministro, sinceramente suyo.

Henry Lane Wilson

Fuentes: Historia Diplomática de la Revolución Mexicana (1910 - 1914) por Isidro Fabela

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.