In nican ca tlamachilliztlatolzazanilli ye huecauh mochiuh- Aquí están las palabras-recuerdo que repiten lo que se sabe que sucedió en la antigüedad

viernes, 27 de abril de 2012

Carta de Mariano Escobedo a Benito Juárez (27 de abril de 1867)




Campo frente a Querétaro, abril  27 de 1867.

Sr. Presidente  don  Benito Juárez 
San  Luis  Potosí.

Muy  estimado señor mío:

Por   el  telégrafo  he  dado  parte  al  Ministerio del reñido  combate  que hoy hemos tenido que sostener para impedir que el enemigo se nos saliera, como lo pretendía, rompiendo la línea del Cimatario. A reserva de dar  al Gobierno exactos pormenores de este suceso, voy a referirle a  usted  algunos pues  comprendo  que  ha  de  estar  usted muy  deseoso de  saberlos,  porque de la concisión  en  que  es necesario  comunicarse por el telégrafo se  puede sacar  muy  poco. Como a las cinco de  la mañana  simuló el  enemigo un  ataque sobre la extrema izquierda de la  línea del  Gral.Riva Palacio, que  la cubre el Gral. Jiménez situado en la garita de  México y sobre la extrema derecha de  la línea del Gral. Régules, que  cubre el Gral.Rivera en la hacienda de Calleja y con  fuertes columnas  se  dirigió  casi  al  mismo  tiempo sobre el centro de la línea del Gral. Régules,  que  lo sostenían  las  fuerzas  de Michoacán,  formando su  izquierda las de Jalisco  al mando del Gral. don Félix Vega.

Los Grales. Vicente Jiménez y Rivera sostuvieron bien sus puestos; pero al solo avance del enemigo sobre las de Michoacán, abandonaron éstas su posición, entrando en dispersión vergonzosa, visto lo cual las de Jalisco abandonaron también sus posiciones sin resistencia,  aunque  sin  descomponerse y se replegaron a su izquierda, buscando la protección  de una altura y de las fuerzas de Sinaloa que hacia ese rumbo forman la línea que manda el Gral. Márquez Galindo. El enemigo pudo,  por  esta causa, hacerse dueño de todo el centro y la  izquierda de la línea del Gral. Régules; colocó en ella su infantería y con su caballería se dirigió a apoderarse de los carros que contenían los depósitos de las fuerzas de Occidente. Desde los primeros tiros mandé mover la  sección  de  caballería del Cuartel General, compuesta del Cuerpo Cazadores de Galeana, a las órdenes del Coronel Lic.Doria, en auxilio de lª línea atacada y los Batallones lº. de línea y Supremos Poderes al mando del Gral. Rocha y sosteniéndolas, al mando también del mismo General, el 3º de línea y el  6º de San Luis.

 El Coronel Doria llegó a tiempo de cargar sobre la caballería enemiga, arrollarla y quitarle los carros de que ya se había apoderado. A este tiempo se le incorporó el Gral. Rocha con los Batallones lº. línea y Supremos Poderes y cargando juntos sobre la infantería  enemiga,  le  quitaron  las  posiciones  que  ya  había  ocupado, haciéndola retroceder en derrota hacia la plaza y, con una intrepidez digna de todo elogio, bien sostenidos por los Batallones 3º. de línea  y el  6º. de San Luis, siguieron atacando las columnas enemigas que muy fuertes se desprendían de  la  plaza,  bien  fuese  con el  objeto de romper el sitio o de  proteger a la que  ya se había apoderado de nuestra  línea y a todas las derrotaron,  haciéndolas volver precipitadamente a  la plaza, matándoles más de 300 hombres, agarrándoles más de  100 prisioneros y causándoles una  considerable dispersión.

Han  dejado, por fin, perfectamente restablecida la línea, después de un combate muy glorioso que  ha  durado seis horas; pero en el que nos hemos visto  en un inminente peligro  d e  perderlo todo por  no ser  de igual buena calidad todas las tropas que  asedian la plaza.  He querido decirle  a usted  todo esto para  que  pueda comprender las dificultades con que lucho y los trabajos multiplicadísimos  que  tengo  que  hacer  para  poder contener encerrado al enemigo.

El  Sr.  Gral. Corona  es un jefe  magnífico; me ha  ayudado mucho en este día, dirigiendo él mismo los movimientos y sin separarse en todo  el combate de las fuerzas del Gral. Rocha y del Coronel Doria, pero desgraciadamente no  son de una  clase igualmente buena todas las fuerzas que  tiene a su cargo para  que  sus trabajos  fueran enteramente fructuosos. El Gral. Rivera también se comportó muy bien, pues después de sostener su puesto se unió al Coronel Doria y cooperó brillantemente  al triunfo que  se ha obtenido. Considero al enemigo ya en un estado muy violento; creo que  ha de seguir haciendo esfuerzos desesperados por salirse y  que , por  lo mismo,  vamos a tener sin cesar un trabajo  muy  asiduo hasta  que  esto se decida.

Tenia esperanzas de que  el Sr. Gral. Díaz me pudiera proveer de la pólvora  necesaria  para  hacer las municiones de los cuatro cañones de  sitio que  me  vienen;  pero  en  carta  de  24  de este mes dice,  acerca de esto,  lo siguiente: "El  Sr. Baz  me ha dicho y el Gral. Paz me dice por la línea telegráfica, que  le serviría de mucho un auxilio de pólvora de cañón;  pero yo también carezco de ella y he tenido que traerla desde Oaxaca, mientras se establece la fábrica en Puebla".  Como  usted  verá, ya de este lado no puedo surtirme de este artículo; pero le he pedido a  Guanajuato al Sr. Guzmán; espero  que  me  mandará  toda   la necesaria  y creo que ya viene una  parte en  camino.

Soy de usted muy  atento y muy obediente servidor q.b.s.m. 

 Mariano Escobedo

FUENTE : www.senado2010.gob.mx

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.